Top Ad

Sobre los parques eólicos ‘Chimiche II’, ‘La Roca’ y ‘Areté’ a ubicar en nuestro municipio (y II)

Sobre los parques eólicos ‘Chimiche II’, ‘La Roca’ y ‘Areté’ a ubicar en nuestro municipio (y II)

(…Continuación)

Como dijimos, el Ayuntamiento de Granadilla de Abona formaba parte de la entidad PARQUES EÓLICOS DE GRANADILLA A.I.E., promotora de los parques eólicos ‘La Roca’ y ‘Areté’ de los que participaba con un 35% a través de la empresa pública Grasur y una cuarta parte de otro 35% a través de la sociedad de capital público Polígono Industrial de Granadilla, un asunto que nos aclara la web (www.iter.es) del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) en un artículo publicado el pasado 28 de diciembre de 2017, que con el título ‘Nuevos parques eólicos’ dice:

« En 2007 se convocó un concurso público para la asignación de potencia eólica en la modalidad de nuevos parques eólicos destinados a verter toda la energía en los sistemas eléctricos insulares canarios, convocado por la Orden de 27 de abril de 2007. La potencia total a concurso era de 440 MW, 170 de los cuales correspondían a la isla de Tenerife.

Según la Orden de 29 de diciembre de 2009 (BOC 08 del 14/01/2010) que fallaba dicho concurso, ITER recibió asignación eólica para tres parques de 18,4 MW cada uno, dos de ellos promovidos por una Agrupación de Interés Económico (AIE) de la que forma parte:

    • Parque Eólico de 18,4 MW en los terrenos del Complejo Medioambiental de Arico (Tenerife), en particular cerca de la zona del Lomo del Arrastradero, en el Término Municipal de Arico (promovido por ITER).

    • Parques Eólicos Areté y La Roca (cada uno de 18,4 MW), ambos ubicados en el Polígono Industrial de Granadilla, en la parcela nº 26.327, dentro del sector SP1 y SP2, en el Término Municipal de Granadilla de Abona. La entidad promotora de estas instalaciones es PARQUES EÓLICOS DE GRANADILLA A.I.E., la cual está participada por tres sociedades de capital público: ITER S.A. (Cabildo de Tenerife), GRANADILLA DE SUELO SUR S.L. (Ayuntamiento de Granadilla) y POLÍGONO INDUSTRIAL DE GRANADILLA (Cabildo de Tenerife, Gobierno de Canarias, Ayuntamiento de Granadilla y SEPES).

Los tres parques estarán constituidos cada uno por 8 aerogeneradores ENERCON modelo E-70 de 2,3 MW de potencia nominal cada uno de ellos, dispuestos en dos filas de máquinas. Cada aerogenerador lleva integrada su propia estación transformadora, que eleva la tensión a 20 kV. Ya que la conexión del Parque a la red eléctrica se realiza en 66 kV en la futura subestación eléctrica SE ABONA 220/66, es necesaria una subestación intermedia de 66/20 kV.

Esta actuación está cofinanciada por el Programa MEDI-FDCAN 2016-2025 y se incluye dentro del Marco Estratégico de Desarrollo Insular (MEDI) 2016-2025 del Cabildo Insular de Tenerife… »

El artículo continúa explicando los detalles de los parques eólicos, refiriéndose al del Complejo Medioambiental de Arico como que “proporcionará energía eléctrica limpia a 12.854 hogares durante sus 25 años de vida útil, evitando la producción de 43.575 toneladas anuales de CO2 y 154 de SO2”. Respecto a los parques ‘Areté’ y ‘La Roca’, dice:

« El Polígono Industrial (P.I.) de Granadilla se encuentra en un área de excelente potencial eólico y, al tratarse de un complejo industrial, el impacto en el entorno sería mínimo debido a las infraestructuras ya existentes y en proyecto, así como al alto impacto antrópico de la zona. Los beneficios de este parque contribuirán a que en el P.I. se lleven a cabo medidas paliativas de los posibles efectos medioambientales del mismo, así como de restauración paisajística, aparte del desarrollo de actuaciones urbanísticas y mejoras en su infraestructura. Además, el P.I. de Granadilla contribuirá a la producción de energía limpia y no contaminante en un emplazamiento con un alto consumo energético y a su vez con un alto potencial de energía renovable.

A la hora de planificar el emplazamiento de los aerogeneradores, además de tener en cuenta las condiciones del Concurso Eólico, se ha considerado el Plan de Urbanización de dichos sectores, para que los aerogeneradores estuvieran situados siempre en el exterior de las manzanas o en las zonas verdes o comunes, y a lo largo de sus viales (paralelamente a los cuales discurrirán las canalizaciones), minimizando el impacto y compatibilizando su uso.

Los parques proporcionarán energía eléctrica limpia a cerca de 25.000 hogares durante sus 25 años de vida útil, evitando la producción de casi cien mil toneladas anuales de CO2 y 300 de SO2. »

En octubre del pasado año, la empresa pública Grasur decide renunciar a sus derechos sobre el beneficio que le supondría la explotación de estos parques eólicos, cediéndoselos íntegramente al ITER con el argumento de que la incierta viabilidad de los mismos no garantiza su rentabilidad respecto a la inversión a realizar, quedándose sólo con el 4,5 % de los beneficios que en su momento genere la venta de energía, lo que garantiza unos ingresos que pueden oscilar entre los 200.000 y los 350.000 euros anuales sin necesidad de inversión alguna.

Esta decisión provocó el enfado del grupo municipal PSOE, que siempre apostó por invertir en los parques eólicos, calificándola de “decisión irresponsable que hipoteca el futuro de los granadilleros, haciendo perder a los vecinos del municipio más de 60 millones de euros en los próximos años”. ELDÍA.es recoge la polémica suscitada en un artículo publicado el 30 octubre de 2017 que, con el titular El municipio renuncia a su parte en dos nuevos parques eólicos’, dice:

« “Lo que la ATI de los años 80 no consiguió, por la oposición del PSOE de Granadilla, esto es, entregar gratuitamente al Cabildo de Tenerife el Polígono Industrial, lo supera José Domingo Regalado este año 2017”, según asegura el portavoz del Grupo Municipal Socialista, Juan Rodríguez Bello, quien informó de que el grupo de gobierno actual renunció a todos los derechos que el municipio tiene sobre la explotación de dos parques eólicos, medida que Jacobo Pérez, su homólogo en CC, defiende en base a los informes que reflejan la incierta viabilidad de los mismos.

En el año 2016, la Dirección General de Industria recibió la autorización estatal para dos parques eólicos que se ubicarían en suelo granadillero, con los nombres de ‘La Roca’ y ‘Areté’. Estaba previsto que el desarrollo de ambos parques fuera la consecuencia de la inversión de la Sociedad del Polígono Industrial de Granadilla, el ITER y la empresa Grasur, participada al cien por cien por el Ayuntamiento de Granadilla. “No obstante, y a pesar de contar con las autorizaciones necesarias para culminar dicha inversión, el gobierno de Regalado renunció a todos sus derechos sobre la misma. Renuncia que se formula en el marco de una supuesta baja rentabilidad de los parques”, dice el portavoz socialista.

Juan Rodríguez Bello manifiesta que “a pesar del duro trabajo del Grupo Socialista para lograr la autorización de sendos parques eólicos en el municipio, de los que el Ayuntamiento de Granadilla ostentaba la titularidad del 35 %, el regidor ha transmitido gratuitamente todos los derechos de Granadilla de Abona en favor del Cabildo insular de Tenerife”. Para el concejal del PSOE, “esta irresponsable cesión hipoteca el futuro de los granadilleros, haciendo perder a los vecinos del municipio más de 60 millones de euros en los próximos años, según resulta de los propios informes técnicos emitidos por el Instituto Técnico de Energías Renovables (ITER).

En palabras del portavoz socialista, “es cuanto menos sospechoso que el motivo de la cesión sea la posible baja rentabilidad de los parques, cuando el Cabildo Insular, a través del ITER, pretende seguir adelante con su ejecución. No obstante, y aun a pesar de que el retorno de la inversión no fuera el esperado, el Ayuntamiento de Granadilla tiene la obligación de apostar por las energías renovables en el camino de un cambio de modelo energético más que necesario desde un punto de vista medioambiental”.

Para el partido mayoritario de la oposición granadillera, “además de renunciar a unos ingresos estables de unos tres millones de euros anuales para el Ayuntamiento de Granadilla”, la medida adoptada por la empresa pública Grasur con el paraguas del gobierno municipal “supone abandonar una oportunidad histórica para avanzar hacia un modelo de municipio sostenible”.

Según Rodríguez Bello, lo que está ocurriendo con los parques eólicos ‘La Roca’ y ‘Areté’ viene a ser “una muestra más de la sumisión de José Domingo Regalado a su jefe de filas, Carlos Alonso, anteponiendo para ello los intereses de la ATI más retrógrada a los de los vecinos de Granadilla de Abona”.

El consejo de administración de Grasur acordó, con cuatro votos a favor (2 de Coalición Canaria, 1 del Partido Popular y 1 del secretario del Ayuntamiento), una abstención (PSOE) y un voto en contra (IU), que fuera el ITER quien construya los dos parques eólicos y que asuma todos los gastos.

De 200.000 a 350.000

El Ayuntamiento de Granadilla de Abona, a través de Grasur, apuesta por construir los parques eólicos del Polígono Industrial y mantener el 4,5% de los ingresos generados por la venta de energía (que oscilan entre 200.000 y 350.000 euros anuales) para sufragar iniciativas de naturaleza energética, medioambiental y social. Los parques ‘Areté’ y ‘La Roca’ fueron asignados a la Agrupación de Interés Económico formada por Polígono Industrial de Granadilla (35%), ITER (30%) y Grasur (35%) en 2009.

De viabilidad incierta

Jacobo Pérez, portavoz del gobierno local, explicó que transcurrido este tiempo sin comenzar su construcción, “la viabilidad del proyecto se ha manifestado como incierta. Tal es así, que el Ministerio de Hacienda instó al Cabildo a la no continuidad de la AIE, según la Ley 7/1985, de 2 de abril. Además, uno de los socios, Polígono Industrial de Granadilla, acordó el 27 de julio abandonar la AIE y traspasar sus derechos al ITER. Todo ello, unido al cambio de legislación durante el proceso, dificultades técnicas, carencia de todos los permisos pertinentes e, incluso, la falta de la subestación necesaria -debe de estar operativa en noviembre de 2018- hacían peligrar la continuidad de los parques”.

Inversión irrecuperable

Para el concejal de Hacienda, Jacobo Pérez, la decisión de Grasur es “la más coherente y beneficiosa para los intereses de los granadilleros. Los informes técnicos manifestaban que el municipio nunca iba a recuperar la inversión que se debía hacer para realizar los parques; por lo tanto, seguir en la AIE iba en contra del interés general”. Recuerda que los parques los hará “quien tiene como objeto social impulsar nuevas tecnologías, el ITER”. Además, “Granadilla se asegura el 4,5 % de los ingresos generados por la venta de energía para sufragar iniciativas de naturaleza energética, medioambiental y social, ingresos que pueden oscilar entre los 200.000 y los 350.000 euros anuales. Lejos de hipotecar el municipio para los próximos años, hemos conseguido bajar nuestra deuda que posibilitará más inversión para los ejercicios siguientes y obtener unos ingresos bastante importantes, sin ningún tipo de riesgo”. »

 
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *