Granadilla de Abona, octavo municipio de España y tercero de Tenerife donde más ha crecido la población en los últimos veinte años (I)

Granadilla de Abona, octavo municipio de España y tercero de Tenerife donde más ha crecido la población en los últimos veinte años (I)

Con el titular ‘Alarma demográfica en el sur de Tenerife’, Diario de Avisos publicó el pasado 4 de abril un artículo de Juan Carlos Mateu en el que, con la entradilla ‘El número de residentes, que se ha disparado en Adeje, Arona y Granadilla de Abona, unido al ‘boom’ turístico, inquieta a los municipios, que exigen más financiación e “infraestructuras del siglo XXI” para hacer frente a este fenómeno’, decía:

« Un crecimiento espectacular. No cabe calificar de otra manera el tirón que ha experimentado la población en los últimos años en el sur de Tenerife. Es, a diferencia de lo que ocurre con el área metropolitana y el Norte donde el número de habitantes se ha estancado, la zona de la Isla que marca el paso del crecimiento poblacional, una realidad estrechamente ligada al boom turístico de la comarca.

Esta explosión demográfica, que coincide con el mejor momento turístico de la historia, preocupa cada vez más a los ayuntamientos, que exigen más recursos económicos para garantizar los servicios a los ciudadanos y más inversiones en infraestructuras que permitan paliar situaciones como el grave problema de movilidad en esta vertiente de la Isla.

Si tomamos como referencia la evolución registrada en los tres municipios con mayor dinamismo (Adeje, Arona y Granadilla de Abona) los datos no pueden ser más llamativos. Según el Instituto Nacional de Estadística, las tres localidades sumaban hace 20 años un total de 57.000 habitantes y, con la última actualización de los registros municipales, la cifra de empadronados ya ha sobrepasado los 200.000, cantidad que supera entre un 10% y un 15% lo que indica el INE a 31 de diciembre de 2017. En otras palabras, estos tres municipios en su conjunto crecen a una media de 7.300 personas cada año.

Eso sin contar con la ‘población flotante’, donde el peso turístico marca las diferencias. Sólo el año pasado casi cinco millones de turistas eligieron el sur de Tenerife para sus vacaciones, lo que supuso su mayor registro histórico. El auge sostenido del sector se ha convertido en un gran polo de atracción económica para la mano de obra local y foránea. Expertos consultados por este periódico indican que una de las claves radica en el nivel, medio y bajo, de formación que demanda el Sur, lo que lo convierte en una zona atractiva para un perfil de inmigrante joven, que ha ido llegando y que, a su vez, provoca que se frene el envejecimiento de la población, un fenómeno que se ha acelerado en el resto de la Isla.

Después de los tres municipios citados aparecen en un segundo escalón Guía de Isora y San Miguel de Abona, con un crecimiento algo más atenuado. Cabe reseñar que tres de las cinco localidades son eminentemente turísticas (Adeje, Arona y, algo menos Guía de Isora), mientras que Granadilla y San Miguel cuentan con un mayor peso industrial, de hecho albergan sendos polígonos dedicados a esta actividad. El resto de municipios de la comarca (Santiago del Teide, Arico, Fasnia y Vilaflor) registran crecimientos bastante más leves, en la mayoría de casos casi imperceptibles.

El momento álgido del sector turístico plantea otro debate que preocupa cada vez más en la comarca: la prestación de servicios municipales para hacer frente a una cantidad de población que nada tiene que ver con las cifras oficiales que reflejan los padrones.

El alcalde de Adeje, José Miguel Rodríguez Fraga (PSOE), recuerda que uno de los objetivos prioritarios de la Asociación de Municipios Turísticos de Canarias, que él preside, es conseguir una financiación acorde con la población, un debate que ya está sobre la mesa a escala nacional. “No es que solo pidamos dinero, solicitamos mecanismos de financiación, porque a la hora de repartir fondos a Adeje se le valora como un municipio de 40.000 habitantes. Es verdad que todos tienen problemas de financiación, pero hay singularidades que no se pueden pasar por alto. En Adeje damos servicio a 200.000 personas cada día. En cambio, y lo pongo sólo como un ejemplo, el sueldo del alcalde se establece en función de la población empadronada, cuando en mi caso tengo responsabilidad sobre 200.000 personas a las que estoy obligado a dar servicio”. Por ello, el regidor adejero reclama un nuevo modelo de financiación que tenga en cuenta la singularidad de los municipios turísticos y un presupuesto regional con mayor peso para el sector, “y no 80 millones de 80.000”.

Pero Rodríguez Fraga plantea abiertamente abrir otro debate: la carga turística que soporta el territorio y una posible limitación del número de visitantes. “16 millones al año en Canarias es mucha gente, es necesario poner un límite”, aseguró recientemente en el Parlamento, donde dejó claro que “el objetivo es conseguir los mismos ingresos con la mitad de turistas”.

ESTATUTO TURÍSTICO

El concejal de Turismo de Arona, David Pérez (PSOE), manifestó ayer a este periódico que “es fundamental que se defina de una vez por todas el estatuto de municipio turístico, que va estrechamente ligado a las inversiones y los presupuestos. En Arona, donde la población flotante puede llegar a las 250.000 personas cada día y donde soportamos 50.000 vehículos diarios, necesitamos inversiones acordes con ese volumen de habitantes”. El edil sostiene que las infraestructuras no están a la altura de la población ni de las necesidades actuales. “Nos esforzamos por ofrecer una imagen turística del siglo XXI con infraestructuras del siglo XX”.

José Domingo Regalado, alcalde de Granadilla (CC), recuerda que su municipio es el de mayor incremento demográfico en el último año en Canarias, con un aumento de 1.484 residentes el año pasado respecto al ejercicio anterior. Frente a estos datos del INE, figuran las cifras, claramente al alza, registradas por la Oficina Municipal de Empadronamiento, que ya ha censado 56.000 habitantes a comienzos de este mes, de los que casi la mitad residen en un solo núcleo: San Isidro, la gran ciudad dormitorio del Sur. “Esta cantidad obliga a la administración municipal a realizar un gran esfuerzo a la hora de afrontar y prestar los servicios públicos esenciales, como sanitarios o educativos, así como de planificación para cubrir las necesidades básicas y las demandas de bienestar social de nuestros vecinos y vecinas”. »

Ya en febrero del pasado año, también Juan Carlos Mateu había escrito sobre este asunto en otro artículo titulado ‘La población se duplica en el Sur, mientras se estanca en el Norte y área metropolitana’ que, publicado también por Diario de Avisos con la entradilla ‘Desde el año 2000, el número de residentes se ha triplicado en Adeje, municipio que refleja un mayor tirón en el padrón, y ha crecido más del doble en San Miguel, Granadilla y Candelaria; la comarca actúa como freno en el envejecimiento acelerado que sufre Tenerife’, decía:

« La población del sur de Tenerife ha experimentado un crecimiento sin parangón en los últimos años. Un fenómeno que, a buen seguro, no cuenta con demasiados paralelismos en el mundo, tratándose de una comarca de un territorio insular. Solo en lo que llevamos de siglo, el número de residentes ha aumentado en casi 140.000 personas, es decir, prácticamente la totalidad de los habitantes del municipio de La Laguna.

La consolidación del Sur como uno de los principales destinos turísticos del continente europeo, reforzado por la construcción de una planta hotelera de calidad y la modernización de la existente, está detrás del vertiginoso ascenso poblacional. Las buenas cifras del sector, en constante aumento año tras año, especialmente en el último lustro, se han convertido en un imán para atraer mano de obra de la propia Isla, pero sobre todo foránea.

LOCALIDADES DE MAYOR CRECIMIENTO

El ejemplo más sorprendente es el de Adeje, que desde el año 2000 hasta hoy ha triplicado con creces el número de habitantes empadronados en el municipio. La localidad adejera, que alberga la mayor concentración de hoteles de cinco estrellas de Europa es, hoy por hoy, uno de los lugares con menor índice de desempleo de Canarias, con apenas el 8%, casi 13 puntos menos que la media regional.

Significativos han sido también los crecimientos de población en Arona, San Miguel, Candelaria y Granadilla de Abona, que han duplicado holgadamente sus residentes desde que entró el nuevo siglo.

En este último municipio, llamado a convertirse en la capital económica de la Isla a medio plazo por la proliferación de grandes infraestructuras estratégicas, resulta llamativo el espectacular crecimiento de San Isidro, convertido en una gran ciudad dormitorio que da cobijo a más de 20.000 personas, es decir, casi la misma población que tiene la isla de La Gomera, que si fuera un municipio ocuparía el puesto 18 de los 31 de la Isla por número de habitantes. “Mientras el área metropolitana y el norte de la Isla se han estancado, el Sur está creciendo mucho en los últimos años. El turismo ha ido volcando la Isla hacia el Sur”, señala José León García Rodríguez, profesor de Geografía Humana de la Universidad de La Laguna, que apunta otra clave en este desmesurado crecimiento de población: “Las zonas turísticas ofrecen trabajos de baja cualificación, como camareros y limpiadoras de hoteles, pero también puestos que exigen una mayor preparación. Estas dos circunstancias convierten al Sur en una zona atractiva para un perfil de inmigrante joven, que es el que ha venido y sigue viniendo, lo que a su vez está provocando que se contenga el envejecimiento de la población, que es un fenómeno que se ha acelerado en el resto de la Isla”.

El experto pone el acento en Granadilla de Abona, “donde la inmigración tiene una fuerza enorme”, un municipio que define como “la cabecera del sur de Tenerife” por su fortaleza económica, a raíz de la instalación de grandes infraestructuras en su suelo. “Además de su potencial industrial, Granadilla de Abona se beneficia del turismo, sector al que da servicio. Su población tiene mucha culpa de que el Sur funcione”.

EL DESPEGUE DE LA DÉCADA DE LOS 70

José León García Rodríguez recuerda que la construcción del aeropuerto Reina Sofía en los años 70 y la autopista TF-1 sentaron las bases del gran despegue definitivo de la comarca, que coincidió con la llegada de un turismo que ya no se asociaba tanto a la salud, que era el prototipo de visitante del Norte, sino que buscaba nuevos alicientes relacionados con el sol y la playa.

Eso provocó que se crearan muchos empleos, con la puesta en marcha de las infraestructuras necesarias en la zona: empresas de servicios, mantenimiento, construcción y centros comerciales, entre otras”. “Previamente -señala el profesor de Geografía Humana- el Sur dio un paso muy importante en la década de los 40 con la creación de galerías de agua y conducciones, lo que permitió que la población dispusiera de recursos para trabajar la tierra, especialmente en las zonas de medianías”.

JOSÉ CARLOS FRANCISCO: “EL PESO ECONÓMICO DEL SUR CADA VEZ IRÁ A MÁS”

El presidente de la CEOE de Santa Cruz de Tenerife y experto en desarrollo demográfico, José Carlos Francisco, ya advirtió hace años que el “centro de gravedad” de la Isla se estaba desplazando hacia el Sur, en detrimento del área metropolitana. “Hoy es un hecho y cada vez irá a más, por las grandes infraestructuras que se han instalado y por el auge del turismo, que lleva aparejado el desarrollo logístico, sin olvidar la agricultura de exportación”.

Francisco señaló que tales circunstancias han provocado un “gran crecimiento de población, lo que produce desajustes en infraestructuras como carreteras, centros sociosanitarios, colegios y residencialización”, explicó.

Respecto a la llegada de mano de obra foránea para incorporarse al mercado laboral del Sur, el presidente de la patronal tinerfeña resaltó la “paradoja” que supone que los residentes en el Norte y Santa Cruz o La Laguna no ocupen esos puestos de trabajo argumentando problemas de desplazamiento. “En cambio, italianos, polacos y ciudadanos de otras nacionalidades sí lo hacen”.

Por último, José Carlos Francisco reveló que la crisis económica ha supuesto un cambio de ciclo. “Hasta ahora cada 50 años se duplicaba la población en Canarias; a partir de la crisis esa tendencia ha cambiado. El envejecimiento llega a Canarias, aunque más amortiguado que en el resto del país. España será el segundo país más viejo del mundo después de Japón”, advirtió. »

(Continuará…)

 
 

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