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Esteban González: luces y sombras de un concejal en retirada (III)

Esteban González: luces y sombras de un concejal en retirada (III)

(…Continuación)

LA ETAPA DEL TRIPARTITO: TODOS CONTRA EL PSOE

Llegado el momento de formar pactos para la legislatura 2007-2011, la cosa estaba bastante clara porque previamente se habían puesto de acuerdo Coalición Canaria, Partido Popular y Sí se Puede para repartirse el gobierno municipal si el PSOE no sacaba mayoría absoluta (les faltó un concejal para conseguirla), de manera que la prioridad en ese caso fue la de dejar a los socialistas granadilleros en la oposición aparcando las diferencias ideológicas que, en el caso concreto del Partido Popular y Sí se Puede, eran bastante evidentes por no decir que estaban en las antípodas. Sin embargo, Coalición Canaria y Sí se Puede coincidían en casi todo en cuanto a la política a aplicar en el municipio, siendo un ejemplo bastante claro, entre otros, su clara oposición a la construcción del Puerto Industrial, un planteamiento al que Esteban se oponía radicalmente.

Así las cosas, cada quien se posicionó para demandar su correspondiente parte del pastel para asegurarse el mayor poder y autonomía posible en las áreas que les eran más atractivas teniendo en cuenta el número de actas de concejal de cada formación política (siete de CC, tres del PP y una de Sí se Puede), para lo cual, más allá de la anécdota de que el PSOE intentara pactar con Sí se Puede ofreciéndole el oro y el moro, lo cierto es que no hubo grandes problemas para llegar a un acuerdo definitivo en el reparto de las concejalías, aunque sí es cierto que las negociaciones se alargaron algo porque Sí se Puede, a pesar de contar con una sola acta de concejal, condicionó su participación en el pacto tripartito a la creación una ‘gerencia’ municipal que ellos ocuparían, lo que en la práctica casi significaba contar con un concejal más.

La cuestión es que en el pacto salieron ganando todas las partes, porque cada una sabía que ante sus exigencias los demás estaban dispuestos a hacer concesiones ya que el interés que les unía (‘todos contra el PSOE’) era de mucho mayor peso que sus diferencias político-ideológicas, aprovechando cada quien para posicionarse. De esta manera, además de ostentar la Alcaldía por ser la fuerza más votada, Coalición Canaria se hizo con las Concejalías de Urbanismo y Obras; Sí se Puede consiguió las que le gusta a Antonio Cabrera, Cultura y Agricultura, además de la mencionada ‘gerencia para todo’; y el Partido Popular se hizo con el Área Económica y la Agencia de Desarrollo Local. Con ello, cada parte gobernaría con autonomía en sus correspondientes Áreas además de poder controlar todo lo que se moviera en las restantes. Así que objetivo conseguido: todos contentos con sus parcelas de poder y, además, el PSOE ‘chupando’ oposición.

Sin embargo, Esteban tuvo que ceder una parcela del Área Económica en favor de Coalición Canaria, según una buena ‘jugada’ que hizo la alcaldesa Carmen Nieves para así evitar el control absoluto de la misma por Esteban, para lo cual se ‘inventó’ la Concejalía de Desarrollo Económico cuya función consistiría en marcar la línea a seguir por el Ayuntamiento sobre el futuro socio-económico del municipio. Con ello se conseguía apartar a Esteban de cualquier pronunciamiento oficial sobre el principal asunto de discordancia del tripartito que dividía al Partido Popular de los otros dos socios de gobierno: el modelo del futuro desarrollo económico a implantar en el municipio que, como todos sabemos, pasaba por ‘Puerto de Granadilla SÍ – Puerto de Granadilla NO’, con propuestas claramente enfrentadas en este sentido.

Con esta ‘jugada’ de la Alcaldesa y los acuerdos alcanzados entre las tres partes, se consiguió que durante toda la etapa del tripartito se ‘aparcara’ el debate del Puerto de Granadilla como un asunto fuera del pacto para evitar polémicas innecesarias, desarrollando cada quien su línea de acción por separado. Por eso es que la Concejalía de Desarrollo Económico nunca llegó a funcionar como tal durante toda la legislatura, pues su creación sólo tenía el sentido de hacer de ‘barrera’ para evitar dejar todo el poder de las decisiones sobre el futuro económico del municipio en manos de Esteban.

Es de todos conocidos que el asunto ‘Puerto de Granadilla SÍ – Puerto de Granadilla NO’ fue una cuestión que en ocasiones provocó ‘descosidos’ en las relaciones del tripartito que fue aprovechado por el PSOE para intentar romper el pacto provocando el pronunciamiento oficial de Esteban a favor de la construcción del Puerto, presentando incluso una moción en ese sentido que fue llevada a Pleno y en la que el Partido Popular se vio obligado a abstenerse muy a su pesar para respetar el acuerdo del tripartito de no pronunciarse oficialmente sobre este asunto.

…Y es que si hay algo que ha unido y une a Esteban con el PSOE de Granadilla de Abona es su modelo de desarrollo económico para el municipio que pasa por un SÍ rotundo a la construcción del Puerto Industrial, al que sin embargo se oponían sus socios del gobierno tripartito cuyo modelo de desarrollo era otro que ellos consideraban más ‘sostenible’, consistente en incentivar el sector primario y la inversión en energías limpias y renovables, por lo que se pronunciaban mediante un NO rotundo a la construcción del Puerto.

Esteban

El compromiso de mantener el gobierno tripartito hizo que Esteban aparcara el asunto del Puerto a lo largo de toda la legislatura, una renuncia que compensaba con su poder ‘cuasi absoluto’ de la Hacienda Municipal, a la que se dedicó en cuerpo y alma con excelentes resultados para el municipio según mi opinión, más aun teniendo en cuenta el contexto de crisis económica general al que tuvo que enfrentarse. Todo ello más allá de que sus formas respecto a su relación con l@s ciudadan@s demostraran no ser las más convenientes, pues su ‘carácter’ terminaba traicionándole y pasándole factura, pesando esto finalmente más que su buena gestión como responsable de la Hacienda Municipal en la que marcó diferencias respecto a la de su antecesor Fidel Rodríguez Gaspar, su antiguo compañero de cuando militaba en el PSOE cuya forma de trabajar cuestionaba.

Al final de la legislatura, el tripartito se las prometía muy felices augurando una notable subida en su número de concejales y dejando definitivamente al PSOE ‘desaparecido en combate’, por lo que los posibles pactos que podrían darse irían en función de los resultados conseguidos por cada fuerza política integrante del pacto. Así, un potencial pacto entre CC y Sí se Puede se veía venir dado el ‘feeling’ existente entre ambas formaciones tanto a nivel de visión política local como en lo personal, dejando fuera de ese posible pacto al PP de Esteban González si los números salían como esperaban.

Esteban González, viendo venir esa posibilidad, hizo a su vez un pacto preelectoral con el PSOE de Jaime González Cejas para formar entre ambos un posible gobierno de mayoría a partir de las elecciones de 2011, repartiéndose los cargos de acuerdo a las actas de concejales conseguidas por cada uno, pues no en vano eran más las cosas que respecto a la política local le unían al PSOE que a sus socios de Coalición Canaria y Sí se Puede. Ello a pesar de que el Comité Local del Partido Popular de Granadilla había decidido no pactar con el PSOE bajo ninguna circunstancia mientras Jaime González Cejas fuera su cabeza de lista y aspirante a la Alcaldía, pasando en cualquier caso a formar parte de la oposición si no se reeditaba el tripartito.

En cualquier caso y como mal menor le quedaba a Esteban la posibilidad de reeditar el tripartito y con ello asegurarse otros cuatro años más en el gobierno municipal para poder acabar la labor pendiente por realizar. De todos modos, el escalón al que aspiraba subir Esteban era el de ocupar la Alcaldía, con lo cual culminaría el objetivo que perseguía desde que a principios de los 90 entrara en el Ayuntamiento como personal contratado para la Agencia de Desarrollo Local de la mano de Antonio Cabrera (casualmente ahora su socio del gobierno tripartito), habiendo pasado por cuatro años como concejal en la oposición y otros tantos como responsable de la Hacienda Municipal hasta poderse sentar por fin en el sillón de la Alcaldía de Granadilla de Abona.

Ese objetivo era para Esteban González una posibilidad razonable teniendo en cuenta que el PSOE nacional estaba en sus horas más bajas por el desprestigio del Gobierno de Rodríguez Zapatero y el apoyo al PP nacional (la llamada ‘marea azul) crecía como la espuma como única alternativa de gobierno, una circunstancia que podría ejercer de ‘efecto arrastre’ a nivel local siempre que supieran vender el buen trabajo realizado en el municipio…

(Continuará…)

A.R.G.

 
 

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